Sobre casa Luardo
"A veces, para avanzar, hay que mirar atrás.”
Tras tres generaciones dedicadas a la ganadería en la Comarca de Bergantiños, supimos que la clave del futuro estaba en volver a nuestras raíces. Galicia, con su carácter salvaje y generoso, nos enseñó que no todo vale: había que respetar el ritmo de la tierra.
En 2020 dimos un paso valiente: cambiar el ganado por el arado. Comenzamos a cultivar patatas Kennebec, una variedad tan gallega como el mar que nos abraza. Volvimos a lo esencial: trabajo manual, respeto por el entorno, y la sabiduría heredada de nuestros abuelos.
No buscamos cantidad, sino calidad. Recuperamos pequeñas fincas abandonadas, rotamos cultivos, y dejamos que sea la lluvia quien riegue nuestras tierras. No somos ecológicos, pero sí somos auténticos: aplicamos solo lo justo, cultivamos con cabeza y corazón, y trazamos cada paso con mimo.
El resultado es sencillo, pero poderoso: una patata natural, firme, sabrosa. Una patata que no necesita disfraz. Una patata con historia.